• Clínica dental Avilés - Dra Cachero   Plaza del Carbayedo 12 - 33402 Avilés (Asturias)

  • Blog

    Muchas personas desconocen la importancia que tiene la saliva en la salud bucodental. La realidad es que desempeña un papel esencial para mantener nuestros dientes y encías sanos.

    La saliva es una secreción que generamos de forma natural y habitual, que contiene un 99% de agua. El 1% restante está formado por componentes orgánicos e inorgánicos que colaboran para mantener nuestra salud oral en condiciones óptimas.

    Su principal función es proteger la boca de diferentes patologías, preservando el estado de nuestras encías y piezas dentales. Algunas de estas enfermedades pueden ser la diabetes, el cáncer bucal o la periodontitis. Además, también colabora en la masticación y digestión de los alimentos que consumimos cada día.

    La saliva regula el pH de la boca, controlando los niveles de ácidos producidos por la placa dental y ayudando a prevenir la aparición de caries en nuestra dentición. Otro de sus beneficios es que arrastra las bacterias y elimina los microorganismos que se acumulan en la cavidad oral.

    Los expertos en la materia afirman que las glándulas salivales de una persona pueden llegar a producir entre 1 y 2 litros al día, alcanzando alrededor de los 34.000 litros a lo largo de toda la vida.

    Para un correcto mantenimiento de los dientes y las encías, es muy importante mantener el flujo de saliva. Una secreción deficiente puede provocar sequedad bucal; el consumo de ciertos medicamentos, hábitos nocivos como el tabaco o la deshidratación pueden favorecer su aparición.

    Si sientes alguna anomalía en la secreción salival y te preocupa tu salud bucodental, no ignores estos síntomas y acude a nuestra clínica odontológica en Avilés. No olvides que, en muchas ocasiones, puede ser un claro indicador de la existencia de patologías más severas.

    La xerostomía, también conocida como sequedad bucal, es un trastorno que afecta a un número muy elevado de la población. Se produce por una alteración en el funcionamiento normal de las glándulas encargadas de generar saliva. Dado que la saliva es necesaria para masticar, tragar, saborear y hablar, estas actividades se realizarán con cierta dificultad.

    El síndrome de la boca seca se manifiesta a través de los siguientes síntomas:

    • Sensación de boca pegajosa y seca.
    • Saliva muy espesa.
    • Labios agrietados.
    • Sensación de ardor en la boca.
    • Lengua áspera e irritada.
    • Mal aliento.
    • Mayor propensión a contraer infecciones y caries.

    El motivo más frecuente por el que un paciente sufre xerostomía tiene que ver con sus hábitos diarios. Una dieta desequilibrada o el consumo de alcohol y tabaco pueden ser detonantes.

    Asimismo, la sequedad oral también puede venir derivada de enfermedades como la diabetes o problemas psicológicos como la depresión, el estrés o la ansiedad, que afectan directamente a nuestro sistema nervioso central.

    Otra de las causas es el consumo de fármacos (ansiolíticos y antidepresivos) y tratamientos como la radioterapia y la quimioterapia, que reducen la producción de glándulas salivares.

    Con el fin de combatir este trastorno, en primer lugar, habría que determinar el origen que provoca la sequedad en la boca. Para ello, es necesario contar con la ayuda de tu dentista de confianza, que identificará los agentes causantes de la xerostomía mediante un examen exhaustivo.

    Otros consejos que aliviarán y evitarán que la situación se agrave son:

    • Hidratarse correctamente. Beber abundante agua durante el día es imprescindible para hacer frente a la sensación de boca seca.
    • Consumir, de forma moderada, comida picante, alcohol o tabaco. Son productos que dañan e irritan la mucosa de la cavidad bucal.
    • Tener una higiene bucodental adecuada. Cepillarse los dientes después de cada comida, usar hilo dental para retirar los restos de comida que se alojan entre los dientes o enjuague bucal para que la limpieza sea más completa.
    • Visitar al odontólogo regularmente. Llevará a cabo un control de la patología y pondrá en marcha una serie de tratamientos que contribuyen a minimizar las consecuencias.

    Si crees padecer xerostomía, puedes consultarnos sin compromiso. En Clínica Dental Dra. Cachero te atenderemos y asesoraremos para que vuelvas a sonreír.

     

     

    Gracias a los avances de la odontología hoy en día es posible mejorar la estética y la calidad de vida de los pacientes que han perdido varias piezas dentales. Existen distintas técnicas que hacen posible recuperar la sonrisa y todas las funciones de la boca sin molestias ni dolores.

    No obstante, se pueden dar casos en los que aparecen problemas derivados de una mala práctica o de unos hábitos perjudiciales llevados a cabo por el paciente. Entre estos inconvenientes uno de los más frecuentes es la periimplantitis, que puede conllevar distintas consecuencias sobre la salud bucodental.

    ¿Qué es la periimplantitis?

    Según su definición, la periimplantitis es una enfermedad que aparece en los tejidos que rodean los implantes dentales, afectando a su osteointegración y provocando una pérdida del hueso de soporte.

    Esta patología suele darse después de haber sufrido una mucositis y ocurre cuando los microorganismos se acumulan sobre la superficie de los implantes dentales.  

    Las causas de la periimplantitis son variadas. Una de las más frecuentes es la sobrecarga oclusal que se produce durante el proceso de masticación si el implante no está en la posición adecuada o si la prótesis ha sido mal colocada. Este hecho suele ser debido a una mala práctica por parte del odontólogo, aunque existen otros factores de riesgo relacionados con malos hábitos realizados por el paciente como fumar o no mantener una adecuada higiene oral.

    En cualquier caso, para conocer cuáles son las razones exactas por las que se padece esta afección, es imprescindible acudir al dentista para que realice un estudio completo y decida cuál es la mejor solución en cada caso.

    El tratamiento de la periimplantitis suele requerir el uso de antibióticos para eliminar tanto la acción bacteriana como la inflamación. En los casos más extremos, puede ser necesario retirar el implante y colocar uno nuevo.

    ¿Cómo podemos evitarla?

    El primer paso de la prevención es una colocación correcta de los implantes por parte del odontólogo. Es fundamental también que se siga una estricta rutina de higiene oral cepillando los dientes después de cada comida y usando, tanto hilo dental como enjuague bucal, con el objetivo de eliminar cualquier posible resto de placa en la zona próxima al implante.

    Del mismo modo, si quieres evitar un problema de periimplantitis, es necesario seguir los consejos del implantólogo y acudir regularmente a las revisiones pertinentes.

    En Clínica Dental Dra. Cachero estamos especializados en implantología oral y aunamos tecnología y profesionalidad para ayudarte con cualquier problemas que puedas tener.