• Clínica dental Avilés - Dra Cachero   Plaza del Carbayedo 12 - 33402 Avilés (Asturias)

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    Hoy en día, tener una sonrisa sana y reluciente se ha convertido en uno de los principales objetivos para muchos de los pacientes que acuden a Clínica Dental Dra. Cachero en Avilés.

    Una sonrisa bonita nos da seguridad, nos hace sentir bien y, lo más importante, nos permite sonreír con confianza y sin complejos.

    Nuestra imagen es nuestra carta de presentación y, por esto, nuestra preocupación constante es conseguir unos dientes con un color más claro.  

    La estética dental abarca numerosos tipos de tratamientos que buscan mejorar las complicaciones bucodentales preservando la imagen.  En nuestra clínica, contamos con los más novedosos y avanzados:

    Blanqueamiento dental: es la técnica más utilizada en los tratamientos de estética dental. Permite aclarar tus dientes en una o varias tonalidades.

    Una inadecuada rutina de higiene bucodental, una alimentación poco saludable y hábitos nocivos como el tabaco o el café, fomentan que nuestros dientes pierdan su luminosidad y tiendan a oscurecerse. El blanqueamiento dental se ha convertido en el tratamiento estrella que logra recuperar el color que nuestras piezas dentales han perdido con el paso del tiempo.

    Carillas dentales: son finas láminas de porcelana que se colocan en la parte externa del diente, corrigiendo algunos problemas orales, como las fracturas. Actualmente, este tratamiento supone un gran avance, ya que proporciona una sonrisa más estética y uniforme al paciente.

    Se trata de un método realmente innovador, ya que permite corregir las imperfecciones de nuestros dientes sin necesidad de someterse a ninguna intervención. Este tratamiento no solo diseña el color de tu sonrisa, sino que logra una dentición perfecta sin perder naturalidad.  

    En relación a los tratamientos estéticos, cabe señalar que existen algunos “métodos caseros” que nos permiten que se comercializan para blanquear nuestras piezas dentales sin pasar por el dentista. Estas técnicas suelen ser perjudiciales para los dientes, dado que habitualmente se llevan a cabo mediante acciones que dañan el esmalte y, por ende, ponen en riesgo nuestra salud bucodental.

    Si quieres que tus dientes luzcan blancos y naturales, además de corregir manchas e imperfecciones estéticas en tu dentición, te recomendamos que acudas a nuestra clínica dental en Avilés, y te pongas en manos de verdaderos profesionales. ¡Nuestros expertos te ayudarán a lograr la sonrisa que siempre has deseado!

     

    Hoy en día, el 50% de la población padece halitosis (mal aliento), una enfermedad que en el 90% de los casos diagnosticados tiene su origen en problemas de la cavidad bucal.

    Podríamos definir esta patología como el conjunto de olores desagradables que se emiten por la boca y que en la mayor parte de los casos se convierte en un problema de carácter social, ya que disminuye la autoestima y la seguridad del paciente, cohibiéndole a hablar en público.

    En algunos casos, la halitosis se produce de manera puntual, como por ejemplo al despertar a causa de la deshidratación de la boca. En otros casos, este problema oral puede ser generado por hábitos nocivos, como el tabaco; o por enfermedades serias como la periodontitis o la caries dental.  

    Pero, ¿qué medidas podemos adoptar para evitar que aparezca halitosis en nuestra boca?

    Desde Clínica Dental Dra. Cachero te detallamos algunos consejos para prevenir esta patología oral y conservar así tu calidad de vida:

    Debes establecer una correcta higiene bucodental diaria. No es suficiente con cepillar tus dientes después de cada comida; es fundamental hacer uso del hilo dental y del enjuague bucal (al menos, una vez al día).

    ¡Pero no solo debes limitarte a tus dientes! Existe una parte primordial de la boca que debe ser limpiada a diario y, para muchos de nuestros pacientes, es una gran olvidada en cuanto a la salud oral: la lengua.

    Este órgano muscular es una fuente directa donde se almacenan numerosas bacterias que participan en la digestión de los alimentos consumidos.

    Modera el consumo de algunos alimentos, como el ajo o la cebolla. Para conservar un aliento sano y fresco, te recomendamos realizarte una limpieza oral en profundidad después de ingerir este tipo de alimentos.

    Estimula la producción de saliva. La cantidad de saliva generada en nuestra boca debe ser suficiente. En el caso contrario, debemos estimularlo mediante chicles o caramelos (sin azúcar) y, por supuesto, bebiendo mucha agua. El flujo salivar nos ayuda a evitar el mal aliento arrastrando las partículas hasta el estómago.

    Si padeces halitosis y estás preocupado por tu salud bucodental, la mejor opción es que acudas a nuestro centro para que podamos ayudarte. Recuerda que esta enfermedad puede ser un signo de un problema dental que no se ha diagnosticado.

    Muchas personas dañan sus dientes por usarlos de manera inapropiada. Los dientes no fueron diseñados para la interacción con objetos extraños. Ya se trate de una botella de cerveza, una chocolatina o un sobre, debes resistir la tentación de usar tus dientes para abrirlos. Utilizar los dientes para estos menesteres puede dañarlos considerablemente: se pueden astillar o romper, se puede causar maloclusión (mala alineación de la mandíbula) por desgaste de los mismos...

    Los dientes tienen muchas funciones. Fueron diseñados para masticar los alimentos, soportar nuestros labios y mejillas estructuralmente, y ayudarnos a hablar correctamente. Además, unos dientes bonitos y saludables también mejoran la apariencia general. No obstante, si queremos que nuestros dientes funcionen correctamente, tenemos que cuidarlos y usarlos únicamente para el propósito para el que fueron creados. Por tanto, no debes usarlos:

    • para abrir objetos (botellas, latas, sobres, ...)
    • como tijeras (para cortar hilos, arrancar etiquetas, ...).
    • para sujetar cosas como agujas, alfileres, clavos, puntas, ...
    • para morder objetos como lápices, bolígrafos, ...
    • como cascanueces.
    • para morder el caparazón de algunos mariscos.
    • para masticar hielo.
    • como cortaúñas.