• Clínica dental Avilés - Dra Cachero   Plaza del Carbayedo 12 - 33402 Avilés (Asturias)

  • Blog

    Las comúnmente denominadas "muelas del juicio" se corresponden con los terceros molares. En general suelen erupcionar entre los 18 y los 26 años aunque hay casos en los que no aparecen nunca.

    Las muelas del juicio son el vestigio de nuestra evolución como especie y como raza. Eran utilizadas por nuestros antepasados hace millones de años para masticar mejor los alimentos crudos, razón por la cual tenían unos maxilares  muy desarrollados. La evolución de nuestra especie y el cambio en los hábitos ha hecho que ya no necesitemos ese tercer molar  y que en la actualidad suela acarrear más problemas que beneficios. No obstante debes consultar siempre a tu dentista para que te aconseje cómo actuar ante los diferentes problemas que puede presentar.

    Leer más

    Todos recordaréis la ilusión con la que esperábamos de pequeños que, tras caernos un diente, el Ratoncito Pérez nos dejase un regalo debajo de la almohada, normalmente una moneda.

    Dentista Avilés

    El Ratoncito Pérez es un personaje de ficción muy popular entre los niños españoles e hispanoamericanos. Al igual que el hada de los dientes (Tooth Fairy) de los países de habla inglesa, Topolino en Italia o la petite souris en Francia, cuando a un niño se le cae un diente lo coloca debajo de la almohada mientras duerme y, según la tradición, este personaje se lo cambia por un pequeño regalo o por monedas.

    A esta costumbre, prácticamente universal,  se le atribuyen muchos orígenes y autores distintos. No obstante, parece que  el origen del Ratoncito Pérez en España se debe a que cuando a Alfonso XIII, un niño de 8 años por aquel entonces (1894), se le cayó un diente, desde palacio le pidieron al padre Coloma que le escribiera un cuento. Así es como al jesuita Coloma se le ocurrió este entrañable y bonachón personaje que muestra al Rey Buby (apodo con que la Reina María Cristina llamaba a su hijo Alfonso XIII) las miserias de los pobres, antes de depositar un toisón de oro en su ilustre lecho.

    El ratón vivía con su familia dentro de una gran caja de galletas, en el almacén de la entonces famosa confitería Prats, en el número ocho de la calle del Arenal, en el corazón de Madrid, a unos cien metros del Palacio Real. El pequeño roedor se escapaba frecuentemente de su domicilio y, a través de las cañerías de la ciudad, llegaba a las habitaciones del pequeño rey Buby I (Alfonso XIII) y las de otros niños más pobres que habían perdido algún diente, despistando a los gatos, que siempre estaban al acecho.

    El Ratoncito Pérez es de los pocos personajes de ficción que tiene residencia real conocida. Ahora los niños le dirigen cartas a su domicilio de la calle Arenal e incluso llegan a mandarle sus dientes por correo, sin perder esa gran ilusión que este ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo y una cartera roja, colocada a la espalda, siempre les ha hecho sentir. En Madrid, se puede incluso visitar su museo.

    Clínica dental Avilés

    Sea como fuere y reciba el nombre que reciba, el Ratoncito Pérez es un personaje que reparte ilusión entre los niños y los ayuda a llevar con alegría y sin dolor la caída de los dientes de leche.

     

    Tener los dientes sanos es bueno para la salud general de todos y por supuesto de los niños. Hemos creado un vídeo para fomentar la buena higiene dental infantil, ¡esperamos que os guste!