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    Hoy en día, el 50% de la población padece halitosis (mal aliento), una enfermedad que en el 90% de los casos diagnosticados tiene su origen en problemas de la cavidad bucal.

    Podríamos definir esta patología como el conjunto de olores desagradables que se emiten por la boca y que en la mayor parte de los casos se convierte en un problema de carácter social, ya que disminuye la autoestima y la seguridad del paciente, cohibiéndole a hablar en público.

    En algunos casos, la halitosis se produce de manera puntual, como por ejemplo al despertar a causa de la deshidratación de la boca. En otros casos, este problema oral puede ser generado por hábitos nocivos, como el tabaco; o por enfermedades serias como la periodontitis o la caries dental.  

    Pero, ¿qué medidas podemos adoptar para evitar que aparezca halitosis en nuestra boca?

    Desde Clínica Dental Dra. Cachero te detallamos algunos consejos para prevenir esta patología oral y conservar así tu calidad de vida:

    Debes establecer una correcta higiene bucodental diaria. No es suficiente con cepillar tus dientes después de cada comida; es fundamental hacer uso del hilo dental y del enjuague bucal (al menos, una vez al día).

    ¡Pero no solo debes limitarte a tus dientes! Existe una parte primordial de la boca que debe ser limpiada a diario y, para muchos de nuestros pacientes, es una gran olvidada en cuanto a la salud oral: la lengua.

    Este órgano muscular es una fuente directa donde se almacenan numerosas bacterias que participan en la digestión de los alimentos consumidos.

    Modera el consumo de algunos alimentos, como el ajo o la cebolla. Para conservar un aliento sano y fresco, te recomendamos realizarte una limpieza oral en profundidad después de ingerir este tipo de alimentos.

    Estimula la producción de saliva. La cantidad de saliva generada en nuestra boca debe ser suficiente. En el caso contrario, debemos estimularlo mediante chicles o caramelos (sin azúcar) y, por supuesto, bebiendo mucha agua. El flujo salivar nos ayuda a evitar el mal aliento arrastrando las partículas hasta el estómago.

    Si padeces halitosis y estás preocupado por tu salud bucodental, la mejor opción es que acudas a nuestro centro para que podamos ayudarte. Recuerda que esta enfermedad puede ser un signo de un problema dental que no se ha diagnosticado.

    Muchas personas dañan sus dientes por usarlos de manera inapropiada. Los dientes no fueron diseñados para la interacción con objetos extraños. Ya se trate de una botella de cerveza, una chocolatina o un sobre, debes resistir la tentación de usar tus dientes para abrirlos. Utilizar los dientes para estos menesteres puede dañarlos considerablemente: se pueden astillar o romper, se puede causar maloclusión (mala alineación de la mandíbula) por desgaste de los mismos...

    Los dientes tienen muchas funciones. Fueron diseñados para masticar los alimentos, soportar nuestros labios y mejillas estructuralmente, y ayudarnos a hablar correctamente. Además, unos dientes bonitos y saludables también mejoran la apariencia general. No obstante, si queremos que nuestros dientes funcionen correctamente, tenemos que cuidarlos y usarlos únicamente para el propósito para el que fueron creados. Por tanto, no debes usarlos:

    • para abrir objetos (botellas, latas, sobres, ...)
    • como tijeras (para cortar hilos, arrancar etiquetas, ...).
    • para sujetar cosas como agujas, alfileres, clavos, puntas, ...
    • para morder objetos como lápices, bolígrafos, ...
    • como cascanueces.
    • para morder el caparazón de algunos mariscos.
    • para masticar hielo.
    • como cortaúñas.

    Hipersensibilidad dental

    Una de las dolencias más comunes entre los españoles, es la hipersensibilidad dental, que se produce cuando la dentina (parte interna del diente), que está protegida por la encía, el cemento radicular y el esmalte dental, pierde su protección natural y queda al descubierto.

    Este problema provoca dolor en la cavidad oral y repercute negativamente en la calidad de vida. Suele afectar más frecuentemente a mujeres y personas entre 20 y 40 años. Generalmente, el dolor se produce en premolares y caninos. Si el paciente padece problemas periodontales, afecta a molares e incisivos.

    A continuación os damos algunos consejos para reducir la hipersensibilidad dental:

    • Cambiar el cepillo dental cada seis meses porque, al desgastarse, daña el esmalte y favorece este problema. Es recomendable adquirir cepillos de cerdas suaves.
    • Emplear una pasta de dientes que no sea abrasiva.
    • Probar con un enjuague de fluoruro. Este tipo de enjuagues, disponibles sin receta, pueden ayudar a disminuir la sensibilidad, sobre todo en quienes sufren problemas de caries.
    • Mantener la boca limpia. Es recomendable cepillar los dientes de forma correcta después de cada comida.
    • Eliminar de la dieta el exceso de azúcares y evitar, en lo posible, la ingesta de alimentos o bebidas ácidas (zumos de frutas,refrescos, bebidas energéticas...)
    • Dejar de fumar; el tabaco está relacionado de forma directa con la retracción de las encías.
    • Con los niños hay que predicar con el ejemplo, que vean cómo sus padres se cepillan los dientes, y llevarles al dentista dos veces al año.

    Si tenéis este problema, no dudéis en consultarnos para que diagnostiquemos la causa concreta y podamos realizar un tratamiento adecuado y eficaz. Recordad que para tener una boca sana es muy importante tener una higiente oral adecuada.