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Cómo es el tratamiento de injerto de hueso dental

Dra. Mónica G. Cachero Artículo revisado por Dra. Mónica G. Cachero. Núm. Colegiada: 33000990

Los injertos de hueso dental son una pieza clave en la odontología moderna, especialmente en el campo de los implantes dentales. Este procedimiento quirúrgico busca aumentar la cantidad de hueso perdida por diversos factores para restablecer las funciones de soporte dental y la estética. A continuación, exploramos en detalle qué es un injerto de hueso dental, para qué sirve, cuánto tarda en curar y cómo se realiza.

¿Qué es el injerto de hueso?

El injerto de hueso dental es una técnica quirúrgica que implica la colocación de materiales de relleno para incrementar la cantidad de hueso en la mandíbula o el maxilar. Estos materiales pueden ser de origen humano, animal o sintéticos​​​​.

Usos y necesidades del injerto de hueso 

Se realiza principalmente para:

  • Preparar la mandíbula para la colocación de implantes dentales cuando no hay suficiente hueso natural.
  • Llenar el espacio que queda tras la extracción de un diente para prevenir la reabsorción ósea.
  • Tratar defectos de hueso causados por enfermedades periodontales o traumas.
  • En ciertos casos de periimplantitis, para regenerar el hueso alrededor de un implante ya colocado​​​​.

Tipos de hueso para el injerto

Los tipos de hueso utilizados en los injertos dentales varían según su origen y características. Se pueden clasificar en varias categorías:

  • Autólogos: Este tipo de injerto utiliza hueso tomado del propio paciente. El hueso autólogo se extrae generalmente de la mandíbula, la cadera o de otras áreas del propio cuerpo del paciente. La ventaja principal es que, al ser del propio paciente, hay menos riesgo de rechazo y una mejor integración con el tejido existente.
  • Xenoinjertos: Estos injertos emplean hueso de origen animal. Generalmente, se obtiene de animales como cerdos o vacas. Estos injertos pasan por un proceso de purificación para garantizar su seguridad y compatibilidad.
  • Aloplásticos: Se refiere a los materiales sintéticos utilizados para el injerto. Estos materiales están diseñados para imitar las propiedades del hueso natural y suelen estar compuestos por sustancias como la hidroxiapatita, que es similar a la composición mineral del hueso humano.
  • Alógenos: Este tipo de injerto utiliza hueso humano que proviene de un donante, generalmente de un banco de tejidos. Estos injertos también pasan por procesos de purificación y tratamiento para garantizar su seguridad y eficacia.

Cada tipo de injerto tiene sus propias ventajas y limitaciones, y la elección del tipo más adecuado dependerá de las necesidades específicas del paciente y del juicio clínico del odontólogo.

¿Cómo es el tratamiento de injerto de hueso?

El procedimiento generalmente sigue estos pasos:

  1. Evaluación y planificación: examen oral y análisis mediante radiografías o tomografías.
  2. Preparación del sitio receptor: limpieza y preparación del área donde se colocará el injerto.
  3. Selección y preparación del material de injerto: dependiendo de las necesidades específicas del paciente.
  4. Procedimiento quirúrgico: se realiza una incisión en las encías, se coloca el injerto y se cierra la zona tratada​​​​.
  5. Recuperación y cuidados postoperatorios

Tras el procedimiento, los pacientes pueden experimentar dolor, hinchazón y en ocasiones, la salida de pequeños fragmentos de hueso de la zona tratada. Es fundamental seguir las indicaciones del odontólogo, incluyendo la toma de antibióticos y analgésicos, y mantener una higiene oral adecuada para prevenir infecciones​​​​.

¿Cuánto tarda en curar un injerto de hueso?

El tiempo de curación de un injerto de hueso dental varía según diversos factores, como el tipo de injerto, la ubicación del mismo, la salud general del paciente y el procedimiento específico realizado. En términos generales, este período puede durar desde varios meses hasta más de un año. Durante este tiempo, el hueso injertado debe integrarse y fusionarse adecuadamente con el hueso existente, un proceso conocido como osteointegración.

En la fase inicial de curación, los pacientes pueden experimentar dolor, hinchazón y hematomas, siendo estos efectos secundarios normales que suelen disminuir en unos días. Es crucial seguir las indicaciones postoperatorias del odontólogo, como la toma de analgésicos y antibióticos, y mantener una buena higiene oral. Esta etapa es vital para un proceso de curación adecuado y para evitar complicaciones.

Finalmente, el seguimiento regular con el odontólogo es esencial para monitorizar el progreso de la curación. Los exámenes clínicos y radiográficos ayudan a determinar la integración del injerto y el momento adecuado para proceder con tratamientos de colocación de implantes dentales. La comunicación constante con el profesional dental asegura la mejor recuperación posible y la efectividad del injerto.

Riesgos y complicaciones

Aunque el injerto de hueso dental es un procedimiento seguro y efectivo, existen posibles riesgos como lesión de nervios o músculos cercanos, daño en las raíces de dientes adyacentes, o fisuras en el hueso generado al colocar el implante​​.

Conclusión

El injerto de hueso dental es una solución efectiva para varios problemas relacionados con la pérdida ósea en la mandíbula o el maxilar, facilitando tratamientos como los implantes dentales. La elección del tipo de injerto, el proceso quirúrgico y los cuidados postoperatorios son clave para un resultado exitoso. Como siempre, es importante consultar con su dentista para obtener un plan de tratamiento personalizado y adecuado a sus necesidades específicas.

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